Tener una mamá como María Corina Machado debe ser complicado. A menudo es criticada por el gobierno de Nicolás Maduro y sus giras constantes por Venezuela a veces la dejan sin tiempo. Es por eso que la líder del partido Vente Venezuela se ha sentido culpable por lo que han vivido sus hijos Henrique, Ricardo y Ana, y sabe de primera mano, lo mucho que han llorado por sus sacrificios. Pero ella no se cansa, porque tiene claro que lo QUE hace le apasiona y su postura en Venezuela es base para millones de ciudadanos que creen en su visión política.

De hecho, en su cuenta de Twitter acumula un puñado de ellos. Es seguida por más de tres millones ocho mil personas. Es la tercera líder opositora con más seguidores, luego de Henrique Capriles, con más de seis millones, y Leopoldo López, con 4 millones 264 mil.

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María Corina Machado contó su historia como madre y hasta se le aguó el guarapo en un autobús, luego de la rueda de prensa que realizó en marzo de 2015 en la ciudad Lechería, en el marco de una actividad en apoyo a los candidatos por el circuito 4 de Anzoátegui, rumbo a la Asamblea Nacional. Esos candidatos son actualmente diputados.

Foto original
Foto original – Entrevista actualizada: 01/07/2016

“Debo confesar que he sentido una culpa profunda, porque a mis hijos les ha tocado muy duro, como a los venezolanos que hemos enfrentado de esta generación (…) porque han crecido con el riesgo y las amenazas que ha tenido su mamá y que ha tenido mi familia”, recordó María Corina Machado por ir en contra de “una dictadura” que la ha llamado magnicida y golpista por parte de funcionarios del Gobierno del extinto Hugo Chávez y de su sucesor, Nicolás Maduro.

Y esos sentimientos de culpa han venido acompañados de muchas solicitudes, por parte de sus hijos, en cumpleaños y en vísperas de navidad para que deje la política, pero hasta ahora no lo ha hecho ni ha dado muestras de querer hacerlo. Sin embargo, compartió una experiencia que vivió en 2005 que le “partió el alma”.

Para aquel año, la fiscal Luisa Ortega Díaz había solicitado encarcelarla por “conspiración” y durante una concentración en Barinas a María Corina le dieron por donde más le duele, sus hijos.

“Mi hijo es maestro en la escuela de tu hijo y hace unos días estaba caminando por un pasillo y oyó unos gemidos”, le dijo una señora a la exdiputada luego de haber culminado una actividad en Barinas, capital donde nació el expresidente Hugo Chávez, quien en algún momento, Machado le llamó “ladrón”.

Ricardo, el hijo intermedio de Machado, fue quien produjo esos gemidos porque durante uno de los recreos del pequeño, varios de sus compañeros de clases le dijeron que posiblemente a su mamá la iban a meter presa.

“Yo en ese momento me quería morir”, dijo Machado, mientras narraba que cuando se enteró realmente de lo que pasó con su hijo en el colegio, quiso correr desde el lugar donde estaba hasta Caracas para abrazarlo y contarle la verdad. Por eso, cuando llegó a casa se reunió con sus tres hijos para prometerles que “de ahora en adelante” les diría todo lo que le pasara para que el episodio que vivió Ricardo no volviera ocurrir.

Así que desde 2005 esa promesa tomó mucha más relevancia cuando tuvo que declarar por primera vez ante la Fiscalía, porque le dijo a su hija que no le aseguraba regresar  a casa esa noche. La reacción de Ana fue la esperada: comenzó a llorar y desde ese momento, tanto las lágrimas de ella como la de sus otros hijos, le ha generado esa culpa profunda de la que habla. Sin embargo, le ha tocado transformar todo ese dolor en fuerza y esperanza para seguir luchando por lo que quiere para su país.

“Yo sé que nunca voy a poder resarcir ese dolor que le generé a mis hijos, pero el hecho de que ellos crezcan, al igual que tus hijos, al igual que todos nuestros hijos venezolanos, en una Venezuela libre, segura, llena de oportunidades, es la mejor gratificación para lo que hemos tenido que sufrir como familia”, dijo Machado con lágrimas en los ojos.

Lágrimas que se asomaron y duraron poco, porque trata de que la fuerza sea su base y la mantenga en temas tan vulnerables como las vivencias de sus tres hijos, que no pudieron acompañarla durante el Día de la Madre por encontrarse en el extranjero.

Golpe en el Parlamento

Su sonrisa volvió por un momento. La siguiente pregunta la hizo sentir más cómoda. Recordó en segundos su vida de bachiller y espontáneamente respondió que “lo último que pensé hacer en mi vida era dedicarme a la política”, porque sentía que dedicarse a ello “significaría sacrificar mis valores”, debido a que veía la “política como sinónimo de corrupción, clientelismo”, pero se dio cuenta que “tiene la posibilidad de transformar una sociedad para bien”.

De hecho, de lo único que se arrepiente es de no haber comenzado a ejercer mucho antes, porque su logro más importante se generó con su activismo y la transformación que les enseñó a sus hijos, cuando fue golpeada por la diputada Nancy Ascencio en la Asamblea Nacional y tuvo que enfrentar nuevamente la realidad con su familia. “La reacción de mi hija era la que yo me temía, ella me vio llena de sangre, golpeada, me abrazaba y lloraba, lloraba”, pero la pregunta que le hizo su hijo menor fue la que propició el cambio que ella hoy aplaude.

Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters

“¿Dónde vive esa mujer?”, le preguntó su pequeño con un talante de superhéroe pero a la vez violento por lo que quería hacer. Sin embargo, María Corina lo detuvo y le dijo que “por ahí no es”. Y agregó que esa acción “es la repuesta de un régimen y de su descomposición moral contra lo que nosotros, como sociedad, representamos”. Por eso, se propuso “transformar esa rabia, indignación de mi hijo Henrique en compasión y en conciencia para la transformación del país y lo logré”.

Por tal motivo, María Corina Machado cree que ese logro se debería multiplicar en toda Venezuela, porque “hay que sanar las heridas” y “reencontrarse con los ciudadanos con respeto, solidaridad, con amor, pero desde luego, sin impunidad, con justicia”.

No se rinde

Hace dos años, María Corina Machado y Leopoldo López estuvieron al frente de un movimiento popular denominado “la salida” contra el presidente Nicolás Maduro, que fue reprimido por el Gobierno y en el que se produjeron más de 40 muertos. Actualmente, Maduro sigue en la presidencia y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha activado los primeros pasos para aprobar el referéndum revocatorio, que según ellos se realizará a finales de este año.

Mientras tanto, Machado mantiene su visión política en cuanto a la salida de Maduro de la presidencia y no descarta eso de convertirse en la primera presidenta de Venezuela. Hasta su mamá pide tener salud para mantenerla hasta que su hija asuma el poder Ejecutivo.

“Venezuela necesita una mujer presidente y qué mayor honor podría ser para mí, que ser la primera mujer presidente de Venezuela”, dijo.

Pero para que eso se genere, pide a los venezolanos enfocarse en “parar esta destrucción y este horror”. Además de “lograr que Nicolás Maduro y su régimen se vayan democráticamente e iniciar la transición y la reconstrucción de nuestro país”, porque “a eso dedico todos los minutos de mis días y de mis noches y sé que lo vamos a lograr”.

Plus: María Corina Machado hoy, sigue siendo llamada diputada por sus seguidores y en cada visita que realiza por los estados del país, se para en una cola afuera de un supermercado para escuchar las quejas de los ciudadanos. También es de las que dice que ya no hay seguidores de Nicolás Maduro por el país, porque los ha buscando y no los encuentra.

Foto principal: María Corina Machado en la convocatoria realizada por Leopoldo López el 30 de mayo en Caracas. Fuente: @mariacorinaya / foto slide: getty images.