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Cumbre de las Américas debería replantear objetivos para generar “avances efectivos”

¿Te chuleaste al Gobierno? – “No, solo le saqué una gota de petróleo”. Esta pregunta y respuesta sirvió de antesala a la entrevista que me concedió un trabajador de la estatal Cantv. ¿El objetivo? Saber qué fue a realizar como delegado a la VII Cumbre de las Américas y el polémico financiamiento que recibió toda la comitiva venezolana para apoyar a la Revolución Bolivariana.

Su nombre no aparecerá en esta publicación, antes de hablar y luego de que se paró de la mesa, dejó muy claro que no quería que apareciera su identidad, aunque podía atribuir sus declaraciones con el seudónimo de Paolo Salazar. Su cargo dentro de Cantv no es de gerente ni está “enchufado”, como muchos de los opositores al Gobierno han tildado a los trabajadores de las instituciones públicas.

Lo primero que desmintió fue que hayan recibido una cantidad importante en dólares para sus gastos en Ciudad de Panamá. Su estadía fue de cuatro días (miércoles a sábado) y alrededor de 800 trabajadores de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores CBST-CCP, recibieron $80 para “gastos de bolsillo”, es decir, seis mil 400 dólares para gastos de medicinas o casos de urgencias, debido a que el vuelo, transporte, comida y hospedaje fue pagado por el Gobierno.

Salazar también refutó lo que difundió el canal internacional de noticias NTN24, pues el Ejecutivo no otorgó los $500 a los 800 trabajadores, como lo establece el Decreto Ejecutivo N° 320  del 22 de febrero de 2008, en el artículo 43, numeral 6 del Servicio Nacional de Migración de la República de Panamá, para que pudiesen ingresar al territorio panameño.

La cantidad de trabajadores que viajaron en Panamá fueron sectorizados, aparte del grupo de las víctimas de las guarimbas del año pasado, que no tuvieron acceso a la Cumbre de las Américas y muchos de ellos tuvieron problemas con el pasaporte, por lo que no pudieron despegar de Venezuela, mientras que otros no asistieron a la convocatoria.

¿Qué hizo en Panamá?

La función de Paolo Salazar en la VII Cumbre de las Américas era participar en las mesas de trabajo de la Cumbre de los Pueblos. En una de ellas se debatió sobre la Ley del Trabajo, los trabajadores y las trabajadoras (Lottt), otra sobre los Derechos Humanos, entre otras.

Cabe destacar que la realización de esta reunión, alterna a la de los presidentes, fue exclusiva para organizaciones y movimientos socialistas de América Latina y el Caribe.

En Venezuela mucho se comentó por las redes sociales que esta cumbre era para hacer “turismo político”, pero el trabajador de Cantv lo negó, argumentando que tuvieron enlaces importantes con las demás delegaciones para compartir experiencias con respecto a las reivindicaciones laborales y el cumplimiento de los Derechos Humanos.

Sin embargo, los objetivos no van contrastados con la realidad. La necesidad no tuvo soluciones en la Cumbre de las Américas, debido a que las denuncias que realizan los venezolanos con mayor fuerza no fueron nombradas durante el encuentro internacional para resolver el problema. Uno de ellos: la escasez.

Sobre este punto, Salazar apoyó que el presidente Nicolás Maduro tomara la derogación del decreto que firmó Barack Obama el pasado 9 de marzo contra siete funcionarios venezolanos para su ponencia durante la cumbre, debido a que tiene que “lanzar un tema que genere auge y publicidad” en vez de resolver la crisis política y económica que vive el país, asegurada por el exministro Jorge Giordani y los casos de corrupción sobre funcionarios del Gobierno, que evidencian la falta de contraloría que no lleva a cabo la presidencia de la República.

El tema de la VII Cumbre de las Américas fue: «prosperidad con Equidad: El Desafío de Cooperación en las Américas” y Venezuela no propuso ideas para que exista prosperidad y equidad con respecto a la bonanza para los pueblos. Las demás delegaciones hicieron lo mismo. El discurso implementado durante el encuentro fue más político que de reflexión y debate sobre el tema principal.

Con respecto a la cobertura que le hicieron los medios de comunicación  a la VII Cumbre de las Américas, Salazar criticó el trabajo que realizó la televisión de Panamá, dijo que tuvieron que “tomar en cuenta otros países”, porque solo “hablaban de Venezuela, Cuba y Estados Unidos”.

Pero que el presidente de Cuba, Raúl Castro, haya estado presente en un encuentro convocado por la Organización de los Estados Americanos (OEA) fue un “hecho histórico”, debido a que no formaba parte desde hace más de 50 años, aunado a las conversaciones que ha tenido con Estados Unidos para levantar el bloqueo económico y el discurso antiimperialista de Nicolás Maduro para que Barack Obama derogara el decreto, sirvió para que estos tres países estuviesen en el lente de todas las cámaras de televisión del mundo para informar lo que ocurría con ellos en Panamá, es decir, la noticia estaba allí.

10 millones de firmas

Las 10 millones de firmas que recolectó el Gobierno no sorprendieron al presidente de Estados Unidos ni dijo si lo pensaría o no, simplemente no habló sobre el tema y el calificativo de “amenaza” fue aclarado días previos a la Cumbre. El decreto no afirmaba que Venezuela representa una “amenaza” para el país sino que las detenciones arbitrarias y los casos de corrupción que ocurren en Venezuela establecen una “amenaza” para la seguridad nacional de Estados Unidos.

A pesar de esto, varios fueron los presidentes que abogaron por Venezuela y aseguraron que el presidente Nicolás Maduro no gobierna un país que es “amenaza” para la primera potencia del mundo, es decir, no se leyeron el decreto ni leyeron la posterior declaración del presidente estadounidense.

¿Éxito o fracaso?

Un día, o mejor dicho, solo horas fueron las que tuvieron los presidentes de América Latina y el Caribe para poder hablar y escuchase, pero el tiempo para temas nacionales seguro necesitaría más. Por tal motivo, Salazar confesó que sería ideal que se replanteen las actividades que se llevan a cabo durante las próximas cumbres, pues hay necesidad de “avances efectivos”.

En el caso venezolano, la Cumbre de las Américas no generó ningún cambio. Sin embargo, el periodista y exvicepresidente de Venezuela, durante el Gobierno de Hugo Chávez (2002-2007), José Vicente Rangel, transmitió a través de su programa José Vicente Hoy, que los venezolanos consideraron que la VII Cumbre de las Américas fue un éxito con el 61%. La encuesta fue realizada por Hinterlaces y solo un 30% consideró que la cita fue un fracaso para Venezuela, mientras que el 64% estimó que la participación de Estados Unidos sí fue un fracaso, contra un 19% que lo calificó como exitoso. Nota publicada en la cuarta edición de #EPDK.